La comunicación no escapa a ningún ámbito de las actividades humanas y menos a la política. Sin duda una actividad muy importante y necesaria en toda sociedad siendo que definitivamente es una de las que requieren mayor preparación a la hora de desarrollar y construir mensajes eficientes.
Hoy más que nunca un candidato político, tiene que hacer su tarea y prepararse con un buen nivel ara el desarrollo y manejo de su comunicación. Debe aprender como conectar al transmitir su mensaje tomando ventajas, aprovechando los momentos más relevantes del entorno y destacando en el medio mas adecuado, en un mundo dinámico donde ya todos participan, buscando que lo relevante de su mensaje se haga presente para marcar la diferencia.
En nuestro trabajo como conferencistas y asesores comunicacionales en el ámbito privado y público en varios países, observamos como candidatos a relevantes cargos que poseen la capacidad para manejar el conocimiento de los temas relevantes, se les presenta un grave problema a la hora de dar uso eficiente importantes componentes que reforzarían de manera la efectividad de su mensaje. Es solo cuestión de utilizar de manera correcta una poderosa herramienta de persuasión como es la comunicación directa, su propia comunicación.
Es necesario tener presente que en cualquier ámbito la clave de todo mensaje efectivo es que debe crearse una interconexión clara entre las necesidades de la audiencia particular a quien se dirige y la capacidad que tiene el candidato para demostrar que está en la posibilidad de hacer algo por ellos y mejorar su situación.
Recordando que toda comunicación sin excepción tiene dos componentes que deben ser manejados con destreza, como son el verbal y el gestual. He aquí algunos consejos para mejorar de manera importante el proceso de la comunicación y demostrar con mayor claridad el conocimiento, capacidad y cualidades que posee para ser elegido:
Prepare el tema y conozca detalles sobre las inquietudes de las personas que tendrá enfrente
Pareciera que muchos candidatos están improvisando constantemente y que no tienen conocimiento sobre los verdaderos problemas de las personas a quien se dirige y sobre las preguntas que pudieran realizarse, sobre esto dos cosas fundamentales: prepararse y dar respuestas que demuestren conocimiento dando detalles nadie esperaba recibir sobre temas del interés particular de quienes tiene enfrente. El factor sorpresa sobre temas del interés de la audiencia es algo muy valioso que demuestra interés y cercanía
Humano primero, contraste después
Ante cualquier situación en que se traten temas políticos el comentario humano y el contraste sobre lo que representa la situación que se expone es de gran valor para relacionar sus propuestas con los problemas y necesidades de quienes le escuchan. Hable claro, plantee soluciones sobre lo que desde el punto de vista humano representan sus propuestas.
Hable a la audiencia, no a sus notas
A veces parece que quien da un discurso o presenta un tema ante un grupo de personas o hasta una multitud está leyendo todo lo que dice incluido el prólogo y el final de su discurso, siendo que si pierde el hilo de lo que dice, se pierde el también. Precisamente esa es la mejor manera de evitar contacto y cercanía: un discurso estático leyendo en un podio no lleva a ninguna parte si de lograr simpatía se trata. El líder político necesita conocer del tema, hablar con efusividad, desarrollar la mejor manera de llegar a cada uno de quienes le escuchan con el tono que genera acercamiento y fundamentalmente despertar interés con un manejo de palabra variado intenso y a la vez cercano a quienes le escuchan. Demuestre que domina los temas con naturalidad, apoyándose en sus notas si es necesario, pero no siendo esclavo de ellas.
Enfóquese en lo relevante
Lo relevante es aquello que importa a su audiencia y para eso necesita estar informado permanentemente sobre los temas que rodean a quienes le escuchan, sus inquietudes y lo que verdaderamente esperan saber de usted, lo que les mueve a interesarse por lo que dice. Solo los temas que le interesan a quienes le escucha en ese momento son importantes en ese instante. Sus prioridades son las de ellos.
Saque conclusiones que lleguen a todos
Es muy importante como elemento base de la comunicación directa desarrollar un discurso y lenguaje que llegue a conclusiones, pero no solo las genéricas como parte de un mensaje general, sino aquellas que se relacionan con quienes están presentes. Estas pueden ser, desde estratégicas para una audiencia interna, hasta lo relativo a anuncios, oferta y contraste revelador de una situación. Las conclusiones es lo que queda en la mente de todos, no deje de concluir su desarrollo en algo demostrativo de que su presencia valió la pena.
Repita o reconstruya las preguntas, dele vida al interés de quien las hace
La importancia de quien hace la pregunta, tiene que hacerse notar y muchas veces entre el momento en que una pregunta se realiza y se contesta puede perderse su sentido y valor. Lo más importante es tomar la pregunta, que siempre es importante, y darle el valor necesario, respondiendo de manera precisa o aclarando de forma muy definida en caso de que sea procedente. Será recordado por quienes le escuchan como alguien que tuvo el cuidado de tomar en cuenta sus necesidades y observaciones y que además pudo interpretar y tomar en cuenta sus inquietudes.
Lo anterior no son formulas ni valores absolutos, son algunas recomendaciones generales propias de la experiencia en nuestra actividad de asesoría comunicacional a personalidades del mundo empresarial, institucional y político en diversos países. Por supuesto que cada candidato tiene su estilo, su manera de desarrollar el discurso, la prioridad de temas y sus objetivos asociados a una relación entre su oferta y las expectativas de los votantes. Encontrar los puntos que confluyen para definir una estrategia y lograr un mensaje efectivo en cada caso particular, es un trabajo de detalle que debe tomar en cuenta múltiples factores y que forma parte de una actividad profesional. Lo importante es lograr la medida que permita construir un mensaje que contenga sustancia, credibilidad y estilo propio. Un maravilloso y muy responsable reto.

